1.18. Tener un patrón de alimentación variado

Además de tener una ingesta moderadamente variada de frutas y verduras en la dieta, también será muy interesante variar las fuentes dietéticas de proteína y carbohidratos.

Como seguramente sabrás, en cada plato principal es importante incluir una fuente de proteína de calidad (animal o vegetal). Igual en este punto dirás, “¡ahh, vale, eso sí lo hago! Ya tomo carne o pescado”.

Pues bien, no es solo tomar proteína, sino variar las fuentes de la misma: no tomar siempre el mismo tipo de pescado ni carne (¡hay vida más allá de la merluza y el pollo!) e incluir fuentes de proteína vegetal (de la tolerada según etapa de FODMAP) con regularidad e intentando hacerlo en detrimento de la proteína animal.

En el caso de la fuente de carbohidratos, ¡anímate a probar cosas nuevas! Por mucho que la patata, el arroz o la pasta (sin gluten, según el caso) nos sienten bien, no podemos jugar solo con esas tres opciones.

Hay muchas otras fuentes de calidad, como quinoa, mijo, amaranto, trigo sarraceno…