Ángela Moreno

¡Hola! Mi nombre es Ángela y soy un alma inquieta por naturaleza.

Desde que terminé la carrera he tanteado las diferentes ramas del sector: comencé haciendo mis pinitos en el departamento de control de calidad de una industria alimentaria ya que, además de nutri, soy licenciada en ciencia y tecnología de los alimentos  (lo que me sirvió mucho para saber a qué seguro no quería dedicarme en el futuro).

Posteriormente conseguí mi primer contrato de investigación con un grupo de fisiología de la Universidad de Granada, teniendo entre otras funciones la gestión de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA). Durante ese tiempo aprendí muchísimo y me rodeé de profesionales maravillosas, pero como la investigación en España es una utopía, decidí empezar a compaginar esta labor con la consulta privada.

Fue en este momento cuando me enamoré de la profesión, ya que comencé a aplicar un enfoque con el que realmente me sentía más a gusto que el “matemático” que sacamos todas las egresadas de serie…

Cosas del destino, y como imagino que muchas de las presentes os habrá pasado, comencé a observar un preocupante aumento de casos de patologías digestivas. Fue por esto que, como no había en aquel momento ninguna formación que se ajustase a lo que iba buscando, me tocó echar horas y horas de aprendizaje autodidáctico (que ojo, ¡me parece el más enriquecedor de todos los aprendizajes!), además de buscar otras formaciones regladas, como el máster en Investigación y Avances en Microbiología que cursé de la Universidad de Granada.

Años después de comenzar mi inmersión en el maravilloso mundo de las tripas, y como una especie de broma cósmica, me diagnosticaron celiaquía, lo que hizo que quisiera o no quisiera, triplicase el interés que ya de por sí tenía en este área.

Como veis, se podría decir que la especialidad me eligió a mí, y no al revés. Lo que sí tengo cada día más claro es que, cuanto mayor es el estudio y práctica de la misma, más me apasiona y quiero seguir ampliando conocimientos. Ya lo dicen: mientras más sabes, más sabes lo que no sabes.

Por ello, hace poco más de un año Virginia y yo pensamos: “¿Y si recopilamos todos nuestros años de experiencia y les damos forma en un curso que les pueda allanar el camino a otras compañeras?”. Desde luego, lo que vendría después no lo hubiera imaginado ni en mis mejores sueños.

Cada uno de los cursos que hemos impartido en este loco 2020 ha tenido un feedback increíble y nos ha dado la posibilidad de conocer a compañeras y compañeros fantásticas, por lo que, como hubo gente que se quedó fuera (lo malo del formato físico) y dadas las circunstancias sanitarias no había posibilidad de ampliar más fechas presenciales, nos liamos la manta a la cabeza y comenzamos a plantearnos la formación online. Resultado de esto, os presentamos nuestro primer proyecto conjunto: Nutridigestivas.

Aunque esta primera sinergia ha sido fruto de “virtualizar” nuestra primera formación presencial, la plataforma no va a quedar ahí, sino que tenemos muchas ideas en mente para estrechar lazos de trabajo con profesionales de todo el mundo (saltándonos el hándicap de asistencia de los cursos previos).

Así que siéntete bienvenida a nuestro/vuestro nuevo nutrihogar y ¡muchas gracias por haber dedicado unos minutos de tu tiempo en querer conocerme mejor! 

¡Un abrazo!